martes , 6 diciembre 2022
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Éxodo bíblico ¿Ficción o hecho histórico?
Representación artística de la esclavitud de los israelitas en Egipto

Éxodo bíblico ¿Ficción o hecho histórico?

Es bien conocido el relato bíblico de los antiguos israelitas saliendo de Egipto en un éxodo masivo, guiados por Moisés, quien a su vez recibía instrucciones directamente de Dios para liberar de la esclavitud a los hijos de Israel. El relato bíblico es aceptado por muchos como un hecho histórico real, pero también es rechazado por otros quienes lo consideran un mito. Las discusiones entre estos dos bandos se tornan a veces candentes y tristemente terminan con insultos de parte y parte. Unos afirman que hay «pruebas científicas irrefutables» de la realidad histórica del Éxodo, mientras que otros afirman que las pruebas indican que es un mito.

Para sustentar cualquier afirmación sobre el Éxodo, primero es necesario saber cuándo pudo haber ocurrido y en qué lugar. La Biblia misma, en el antiguo testamento, da dos indicaciones exactas sobre la salida de los israelitas de su cautiverio en Egipto. La primera indicación se encuentra en el libro del Éxodo capítulo 1 verso 11: “…, y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramsés”. De manera que según la Biblia, los israelitas estaban en condición de esclavos, trabajaban en construcción, y estaban en algún lugar de Egipto donde se almacenaba el producido de los cultivos. No se menciona qué Faraón gobernaba en ese entonces, pero el nombre de una de las ciudades sugiere que fue alguno llamado Ramsés.

Éxodo bíblico. ¿Ficción o hecho histórico?

Extensión geográfica de los imperios egipcio e hitita durante el período en que la Biblia localiza el Éxodo. Egipto dominaba todo Canaán y toda la península del Sinaí.

En efecto, es sabido gracias a excavaciones arqueológicas en la región llamada delta del Nilo en Egipto, que el Faraón Ramsés II hizo edificar una ciudad a la que llamó  Pi-Ramsés, que significa “casa de Ramsés”. Este Faraón subió al poder en el año 1279 a.e.c (antes de la era común) y fue nieto de Ramsés I, quien reinó por un corto período de tan sólo dos años aproximadamente, en algún tiempo entre los años 1295 y 1290 a.e.c. Debido a que no hubo ningún Ramsés (ni ninguna ciudad con ese nombre) antes de 1295 a.e.c, es razonable asumir que el Éxodo, de haber ocurrido, debió ser después de esta fecha. De hecho, debió ocurrir durante el reinado de Ramsés II, es decir, después del año 1279 a.e.c.

La segunda indicación que la misma Biblia da sobre el Éxodo se encuentra en el primer libro de los Reyes capítulo 6 verso 1: “En el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de Egipto, el cuarto año del principio del reino del Rey Salomón sobre Israel,…comenzó él a edificar la casa de Jehová”. La fecha convencional para el inicio del reinado de Salomón es el año 970 a.e.c, de manera que según el relato bíblico, el templo de Salomón empezó a ser construido en el año 966 a.e.c, y otra vez según la Biblia, el Éxodo debió ser en el año 1446 a.e.c (966+480=1446). Esto es claramente inconsistente con la bien documentada cronología egipcia.

En resumen, hasta este punto hemos visto que la misma Biblia da dos indicaciones sobre el tiempo del Éxodo, y que tales fechas son inconsistentes con datos históricos bien conocidos. Hay una diferencia de alrededor de 167 años (1446-1279=167) entre las dos fechas dadas por la Biblia. Sin embargo, esto no implica que el Éxodo bíblico no ocurrió.

El tiempo más razonable para ubicar el Éxodo, es sin duda durante el reinado de Ramsés II (Algunos pretenden identificar el Éxodo con la expulsión de los Hyksos. En otro post trataremos el tema). El sucesor de este faraón fue Merneptah (o Merenptah) quien subió al poder en el año 1213 a.e.c. Durante su reinado, Merneptah se enfrentó en batalla con pueblos enemigos que colindaban con su imperio. Su triunfo fue registrado en una famosa estela conocida como la estela de Merneptah o la estela de la victoria. En esta estela se menciona la victoria sobre Libia, Guezer, Ashkelon y un pueblo llamado Israel. Esta es la mención más antigua conocida de Israel como pueblo establecido. Sin embargo, no se sabe con precisión dónde estaba ubicado. La estela data del año 1207 a.e.c, de manera que el Éxodo debió ocurrir en algún tiempo entre la subida de Ramsés II al poder y la fecha de la estela de Merneptah; es decir entre 1279 y 1207 a.e.c. Este es un intervalo de 72 años, relativamente preciso para ubicar el tiempo del Éxodo bíblico.

Éxodo bíblico. ¿Ficción o hecho histórico?

La estela de Merneptah. Data del año 1207 antes de la era común y hace la mensión mas antigua conocida de Israel.

El antiguo testamento da aún más información que permitiría reducir considerablemente el intervalo de tiempo para ubicar el Éxodo. En el libro del Éxodo, en el capítulo 16 verso 35 dice: “Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán”. Si los israelitas deambularon 40 años antes de llegar a la tierra prometida y en el año 1207 ya estaban establecidos, entonces el éxodo debió ocurrir entre los años 1279 y 1247 a.e.c.

Pero es posible ir aún más lejos en la estimación del tiempo del Éxodo. Desde el inicio de su reinado, Ramsés II se enfrentó en feroces batallas con los hititas hasta que finalmente en el año 21 de su reinado, es decir, en el año 1258 a.e.c, firmó un tratado de paz con ese imperio (¡ese fue el primer tratado de paz entre naciones registrado en la historia de las civilizaciones!). Durante todo ese tiempo, los eventos ocurridos en Egipto fueron tremendamente bien documentados y no hay la más mínima indicación de un evento de la magnitud de un éxodo como el relatado en la Biblia. Entonces es casi seguro que al menos durante los primeros 21 años del reinado de Ramsés II, no pudo haberse dado el Éxodo. Hemos así reducido el intervalo para un posible éxodo entre los años 1258 y 1247 a.e.c. Un período de tan solo 11 años.

Ahora que hemos ubicado con bastante precisión una posible fecha para el Éxodo, pasaremos a examinar cual era la situación de Egipto durante ese tiempo. Ramsés II fue el más grande de todos los faraones egipcios y su reinado es el mejor documentado. Gobernó durante 66 años aproximadamente y murió siendo un anciano de 90 años de edad (fue el más longevo y el que más años gobernó entre todos los faraones egipcios). Después de las batallas con los hititas, las cuales mermaron temporalmente sus fuerzas militares, el reinado de Ramsés II floreció aún más. Siendo el mismo faraón de una familia militar, se esmeró por fortalecer su ejército. Las ciencias y la economía estuvieron en permanente crecimiento y fueron extremadamente fuertes. Recuperó el control de toda la tierra de Canaán que había sido parcialmente debilitado durante el reinado de sus antecesores (con excepción de la parte norte de Canaán que le fue arrebatada por los hititas a sus antecesores).

Éxodo bíblico. ¿Ficción o hecho histórico?

Monumento de Ramsés II. Faraón egipcio que reinó durante el período en que la Biblia localiza el Éxodo de los israelitas.

La tierra de Canaán fue una provincia egipcia por  más de 500 años, y comprendía un territorio mucho más amplio que el Canaán prometido por Dios a los israelitas. Ramsés II, como buen estratega militar que era, se preocupó por controlar firmemente toda la tierra de Canaán y todos los puntos de entrada y salida de la región delta del Nilo, incluyendo las salidas hacia el desierto del Sinaí, puesto que la capital de su imperio, Pi-Ramsés, estaba ubicada en el delta. Mantuvo guarniciones militares en puntos estratégicos en el desierto del Sinaí incluyendo toda la zona en los dos lados del Mar Rojo, por donde se supone que los israelitas cruzaron.

Eso significa que si los israelitas cruzaron el Mar Rojo y deambularon por la península del Sinaí, entonces en realidad nunca salieron de Egipto, ya que toda la península pertenecía al imperio. Además, al cruzar el Mar Rojo, habrían llegado a una zona totalmente controlada por el ejército egipcio. Y aún peor, si después entraron a Canaán, en realidad estaban entrando de regreso al imperio egipcio.

Éxodo bíblico. ¿Ficción o hecho histórico?

Bajo esas circunstancias, incluso para un grupo pequeño de unas cuantas personas, habría sido muy difícil salir realmente de Egipto. Y de lograr salir, habrían llegado a un lugar inhóspito, lleno de montañas áridas, sin fuentes ni de agua ni de alimentos, en donde sería muy difícil sobrevivir incluso unos días (Los grupos pastorales nómadas que vivían en el desierto, siempre estuvieron cerca de ciudades de donde podían abastecerse de alimentos y nunca pudieron llevar una vida totalmente independiente de otros pueblos).

Ahora bien, la Biblia dice en Éxodo capítulo 12 versos 37 y 38: “Partieron los hijos de Israel de Ramsés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños. También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchísimo ganado”. Aquí hay un detalle que tal vez es en general pasado por alto. En el Éxodo no sólo salieron israelitas, sino también “Grande multitud de toda clase de gentes”. Es fácil calcular que si contamos a las mujeres, y la gran multitud adicional, la cuenta debe pasar del millón de personas adultas (algunos estiman entre 2 y 3 millones de personas). Si los organizáramos en 20 filas, una fila al lado de la otra, cada fila contendría más de 50 mil adultos, y dado que no salieron con las manos vacías, sino que llevaban todos sus enceres, y los niños y ganado, asumiendo una distancia promedio de un metro entre uno y otro, llegamos a la imagen de una fila de más de cincuenta kilómetros de largo. Semejante grupo habría sido fácilmente atacado por los ejércitos del Faraón, quienes los habrían tenido literalmente acorralados y no habrían tenido que perseguirlos como relata la Biblia.

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Un detalle aún más importante es que, el escape de semejante número de esclavos habría ocasionado un tremendo desastre económico en Egipto y un debilitamiento de todo el orden social. Sin embargo, todo indica que la economía egipcia siempre estuvo estable o en crecimiento durante el reinado de Ramsés II.

Ante este panorama, el éxodo de un número tan grande de personas fue físicamente imposible, incluso si se diera por cierto el relato de los milagros que acompañaron la salida de Egipto (los cuales serán analizados en otro post). Los académicos expertos en el tema (entre ellos el profesores Richard Elliott Friedman, autoridad mundial en investigación bíblica) no descartan la posibilidad del Éxodo, pero son enfáticos y concuerdan en la conclusión de que no pudo ocurrir de la manera como está narrado en el texto bíblico.

Evidentemente aún hay varios detalles por analizar. Por ejemplo, si los israelitas no pudieron escapar de Egipto, ¿entonces cómo llegaron a la tierra de Canaán? O, ¿será que en realidad nunca estuvieron en Egipto? Si no hubo Éxodo ¿entonces qué pasó con Moisés?, ¿existió o no? Y si existió, ¿Qué papel pudo haber jugado si no hubo Éxodo? Y así hay muchas más preguntas interesantes que serán analizadas en otros posts aquí en el Runrun.

(Lea también: Fascinante hallazgo fósil de un ancestro de la raza humana del que no se sospechaba de su existencia)

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