domingo , 2 octubre 2022
destacados
Impactante historia de un pueblo envenenado con plomo. Conoce su drama

Impactante historia de un pueblo envenenado con plomo. Conoce su drama

Una simple decisión administrativa de un alcalde se ha convertido hoy en una grave emergencia de salud para una ciudad. Tal es el caso de Flint (Michigan, Estados Unidos), ahora conocido como el pueblo envenenado con plomo.

Todo empezó en abril del año pasado, cuando el entonces alcalde Dayne Walling, decidió no seguir usando el suministro de agua que venía de Detroit (capital del Estado) y en cambio empezó a usar las aguas del río Flint para abastecer al pueblo del líquido vital. Parecía una decisión razonable y beneficiosa para la comunidad, pero al parecer no se hicieron los estudios de rigor para determinar la salubridad de las aguas que corren por el mencionado afluente.

El agua del río Flint resultó ser mucho más corrosiva de lo normal y por esta razón empezó a disolver plomo de las tuberías. El nocivo metal empezó a concentrarse en el agua que bebían miles de personas y allí comenzó el drama para esta localidad.

Al principio, a sus pobladores sólo les dijeron que no era aconsejable consumir el agua sin hervir (algo totalmente inútil cuando el agua contiene metales) y posteriormente, apenas este año, se supo la verdad sobre la toxicidad del agua, que no sólo arrastra plomo sino también cobre.

(Lea también: Conoce la historia de los Presos de una cárcel africana que fueron nominados al Grammy)

La actual alcaldesa de Flint, Karen Weaver, declaró la emergencia de su ciudad para solicitar así la intervención del gobierno estatal y federal. No es para menos. El agua contaminada con plomo y otros metales pesados está ocasionando problemas de salud que, según la Organización Mundial de la Salud, son irreversibles, especialmente en los niños. La contaminación por plomo en el organismo está produciendo enfermedades como hipertensión e insuficiencia renal,  pero lo más preocupante son las lesiones de tipo neurológico: pérdida de la visión, pérdida de memoria, problemas de aprendizaje y muchos más.

En Flint, el pueblo envenenado con plomo, las autoridades tratan de reducir el impacto de la toxicidad del agua repartiendo filtros especiales. Sin embargo, los pobladores del lugar están empeñados en que su pequeña ciudad se reconecte al acueducto de Detroit, única garantía de que no seguirán bebiendo agua contaminada. Hay una petición en curso, con 26 mil firmas de respaldo, a fin de que el cambio sea llevado a cabo de inmediato.

En Flint, el pueblo envenenado con plomo, las autoridades tratan de reducir el impacto de la toxicidad del agua repartiendo filtros especiales. Sin embargo, los pobladores del lugar están empeñados en que su pequeña ciudad se reconecte al acueducto de Detroit, única garantía de que no seguirán bebiendo agua contaminada. Hay una petición en curso, con 26 mil firmas de respaldo, a fin de que el cambio sea llevado a cabo de inmediato.

Se estima que más de 30 mil personas estuvieron siendo envenenadas por más de un año, en medio de la lenta acción de la administración de turno. El exalcalde y otras instituciones de control de Flint ya sienten el peso de las demandas, encaminadas a lograr que respondan por acción y omisión en este lamentable caso. Aunque los demandantes seguramente obtendrán una victoria judicial, lamentan el hecho de que la salud perdida no podrá ser compensada con ninguna cifra de dinero.

Acerca de Antonio De Ferrán

Con licencia para informar. Pendiente de todos los datos que te interesa saber. Sígueme y te cuento más en Twitter: @PieroBruselas. Contacto: aferran@elrunrun.net